Para seguir ayudando a nuestros jóvenes tenistas les dejo un concepto novedoso: ES UN JUEGO
Carta a los lectores por Alberto Minetti
Son
pocos desgraciadamente los que comprenden que el tenis es un juego, y menos
aun los que lo ponen práctica, pero ¿Porque decimos que es un “juego”?
¿Alguna
vez ha escuchado decir a un tenista: “hoy he realizado mal mis golpes”? No. Seguramente
dirá, “jugué mal”.
Tampoco
el tenista dice: “el torneo pasado me encontré con ese jugador en la primera
ronda del cuadro” Se dice:”jugué con él”.
Raro sería escuchar alguien decir: “desde el
fondo de la cancha realiza golpes potentes con pocos errores” Quizás diga,
“tiene un juego sólido de base”.
No
es lo usual comentar: ” ejecuté la misma sucesión de golpes en repetidas ocasiones
durante el partido”,pero si he escuchado: “hice la misma jugada varias veces”.
En
el momento en que terminamos de practicar unos saques y estamos por empezar un
partidito con un amigo, surge de alguno de los contendientes que confía
fuertemente en sus habilidades la célebre frase:”¿Por qué jugamos?”
Y
por último jamás diremos: “vamos a intercambiar unos golpes?”, todos sabemos
que rápidamente nos sale la célebre y querida frase: “¿querés jugar un rato?”
Por
otra parte, no creo que por el siglo diecinueve en los verdes y prolijos jardines
británicos, esos pioneros del tenis hayan tendido una red dividiendo unas líneas
blancas colocadas a una distancia arbitraria, lo hayan hecho para que la
organización de los torneos de la ATP gane cifras millonarias o para que las
marcas deportivas vendan miles de remeras solo porque las usa un suizo que se
cree que juega lindo o miles de pantalones tipo capri porque los usa un español
que le pega duro a la pelota sin sentido (que dicho sea de paso parecen
incómodos porque se los acomoda antes de cada punto). Obviamente inventaron
este deporte para divertirse, para “jugar”.
Les
hago una pregunta a ustedes, sabios amantes de este deporte: ¿Qué pasa cuando un
jugador saca 40-15 y gana el punto? En todos los idiomas se responde con una
palabra cuya traducción es muy clara: “game, jeu, juego”
También
me lo demuestra claramente mi nena de 5 años que cuando la meto dentro de una
cancha quiere jugar al “tiburón”, jugar a juntar pelotas en la raqueta, jugar a
tirarnos pelotas con la mano y que no nos peguen y por último, si queda tiempo,
jugar a pasar la pelota por encima de la red con una raqueta en la mano.
Pero,
¿realmente cuando entramos a la cancha es para “jugar”, o sea, divertirnos y
distraernos? ¿Es eso lo que valoramos de nuestros hijos cuando salen de la
cancha tras terminar un partido de torneo? ¿Realmente nos preguntamos si ellos
se han divertido con este “juego”?, ¿Le pedimos a nuestros alumnos que realicen
un buen juego, o les pedimos que pasen la pelota y que ganen como sea?
Hagamos
la prueba de ponernos a jugar a un juego de mesa o a la play con nuestros hijos
y si logramos ganarles, veremos que solo se ríen y nos piden entusiasmados
que les demos le revancha. Eso ocurre porque tienen claro que eso que hemos
estado haciendo era un juego y no pasa absolutamente nada si pierden. El
desafío es lograr que tengan la misma sensación con el tenis. Aviso que no es
sencillo.
Por
último, sepan que los profesionales del tenis, esos semidioses que tanto
admiramos y que tienen la gran suerte de viajar por el mundo practicando y
viviendo de este juego, se preocupan, se estresan, sufren, se lesionan y hasta
llegan a odiarlo (dicho por ellos mismos), y les encantaría algún día poder
volver a “jugar” al tenis.
FRASE
DEL TATO: “no tengas miedo de perder, esto no es boxeo. Ahí sí sería complicado
que te toque uno bueno”



muy bueno! difícil hacerle entender eso a los hijos y primero que nada lo tenemos que entender así nosotros
ResponderBorrar