Para seguir ayudando a nuestros jóvenes tenistas les dejo un concepto novedoso: ES UN JUEGO

Carta a los lectores por Alberto Minetti

Edición: Nicolas Desmedt

Son pocos desgraciadamente los que comprenden que el tenis es un juego, y menos aun los que lo ponen práctica, pero ¿Porque decimos que es un “juego”?
¿Alguna vez ha escuchado decir a un tenista: “hoy he realizado mal mis golpes”? No. Seguramente dirá, “jugué mal”.
Tampoco el tenista dice: “el torneo pasado me encontré con ese jugador en la primera ronda del cuadro” Se dice:”jugué con él”.
 Raro sería escuchar alguien decir: “desde el fondo de la cancha realiza golpes potentes con pocos errores” Quizás diga, “tiene un juego sólido de base”.
No es lo usual comentar: ” ejecuté la misma sucesión de golpes en repetidas ocasiones durante el partido”,pero si he escuchado: “hice la misma jugada varias veces”.
En el momento en que terminamos de practicar unos saques y estamos por empezar un partidito con un amigo, surge de alguno de los contendientes que confía fuertemente en sus habilidades la célebre frase:”¿Por qué jugamos?”
Y por último jamás diremos: “vamos a intercambiar unos golpes?”, todos sabemos que rápidamente nos sale la célebre y querida frase: “¿querés jugar un rato?”
Por otra parte, no creo que por el siglo diecinueve en los verdes y prolijos jardines británicos, esos pioneros del tenis hayan tendido una red dividiendo unas líneas blancas colocadas a una distancia arbitraria, lo hayan hecho para que la organización de los torneos de la ATP gane cifras millonarias o para que las marcas deportivas vendan miles de remeras solo porque las usa un suizo que se cree que juega lindo o miles de pantalones tipo capri porque los usa un español que le pega duro a la pelota sin sentido (que dicho sea de paso parecen incómodos porque se los acomoda antes de cada punto). Obviamente inventaron este deporte para divertirse, para “jugar”.
Les hago una pregunta a ustedes, sabios amantes de este deporte: ¿Qué pasa cuando un jugador saca 40-15 y gana el punto? En todos los idiomas se responde con una palabra cuya traducción es muy clara: “game, jeu, juego”
También me lo demuestra claramente mi nena de 5 años que cuando la meto dentro de una cancha quiere jugar al “tiburón”, jugar a juntar pelotas en la raqueta, jugar a tirarnos pelotas con la mano y que no nos peguen y por último, si queda tiempo, jugar a pasar la pelota por encima de la red con una raqueta en la mano.
Pero, ¿realmente cuando entramos a la cancha es para “jugar”, o sea, divertirnos y distraernos? ¿Es eso lo que valoramos de nuestros hijos cuando salen de la cancha tras terminar un partido de torneo? ¿Realmente nos preguntamos si ellos se han divertido con este “juego”?, ¿Le pedimos a nuestros alumnos que realicen un buen juego, o les pedimos que pasen la pelota y que ganen como sea?
Hagamos la prueba de ponernos a jugar a un juego de mesa o a la play con nuestros hijos y si logramos ganarles, veremos que solo se ríen y nos piden entusiasmados que les demos le revancha. Eso ocurre porque tienen claro que eso que hemos estado haciendo era un juego y no pasa absolutamente nada si pierden. El desafío es lograr que tengan la misma sensación con el tenis. Aviso que no es sencillo.

Por último, sepan que los profesionales del tenis, esos semidioses que tanto admiramos y que tienen la gran suerte de viajar por el mundo practicando y viviendo de este juego, se preocupan, se estresan, sufren, se lesionan y hasta llegan a odiarlo (dicho por ellos mismos), y les encantaría algún día poder volver a “jugar” al tenis.


FRASE DEL TATO: “no tengas miedo de perder, esto no es boxeo. Ahí sí sería complicado que te toque uno bueno”

Comentarios

  1. muy bueno! difícil hacerle entender eso a los hijos y primero que nada lo tenemos que entender así nosotros

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